cuando se paga el impuesto de sociedades​

Cuándo se paga el impuesto de sociedades en España

Cuándo se paga el impuesto de sociedades es una de las dudas más habituales entre empresas y autónomos en España. Entender bien los plazos evita sanciones y mejora la planificación financiera. Además, contar con soluciones de InnoQubit como la automatización de cuentas por pagar puede facilitar mucho el cumplimiento fiscal.

En este artículo te explicamos cuándo se paga el impuesto de sociedades, sus fechas clave y cómo cumplir correctamente con la Agencia Tributaria.

El impuesto de sociedades es un tributo que grava los beneficios obtenidos por las empresas y otras entidades jurídicas en España. Es decir, se calcula sobre el resultado contable ajustado fiscalmente.

Cuando hablamos de qué es el impuesto de sociedades y cuándo se paga, debemos tener en cuenta que no se liquida una sola vez. A lo largo del año existen pagos anticipados y una liquidación final.

En términos generales, el impuesto de sociedades incluye:

  • Una declaración anual.
  • Tres pagos fraccionados durante el ejercicio.

Además, este impuesto forma parte del sistema tributario estatal, por lo que su cumplimiento es obligatorio para la mayoría de entidades jurídicas que operan en España.

Para entender cuándo se paga el impuesto de sociedades, es clave conocer los plazos oficiales establecidos por la Agencia Tributaria.

Planificar estos momentos permite a las empresas evitar tensiones de tesorería y gestionar mejor sus recursos financieros.

El modelo 200 es la declaración anual del impuesto. Se presenta dentro de los 25 días naturales siguientes a los 6 meses posteriores al cierre del ejercicio.

Por ejemplo, si el ejercicio coincide con el año natural, el plazo será del 1 al 25 de julio. Este momento es clave para determinar definitivamente cuándo se paga el impuesto de sociedades.

Es importante preparar con antelación toda la documentación contable para evitar errores o retrasos en la presentación.

El pago del impuesto se realiza al mismo tiempo que la presentación del modelo 200. Es decir, al presentar la declaración se debe abonar el importe resultante.

Por tanto, cuando se paga el impuesto de sociedades coincide con el momento de la liquidación anual, salvo que el resultado sea negativo o cero.

En algunos casos, las empresas pueden solicitar aplazamientos, aunque esto implica el pago de intereses.

El impuesto no se paga solo una vez al año. Las empresas deben realizar anticipos conocidos como pagos fraccionados.

Esto afecta directamente a entender cuándo se paga el impuesto de sociedades, ya que estos pagos se reparten durante el ejercicio.

Estos anticipos ayudan a distribuir la carga fiscal a lo largo del año y evitan pagos elevados en un único momento.

Los pagos fraccionados (modelo 202) se realizan en tres momentos del año: abril, octubre y diciembre.

Estos anticipos se calculan en función del resultado del ejercicio anterior o del propio ejercicio en curso. Cumplir con estas fechas es fundamental para mantener una buena relación con la Agencia Tributaria.

Están obligadas a presentar el modelo 202 la mayoría de las sociedades, especialmente aquellas que:

  • Tienen actividad económica.
  • Obtienen beneficios.
  • No están exentas del impuesto.

También deben hacerlo aquellas entidades cuyo volumen de operaciones supere determinados umbrales establecidos por la normativa.

No todas las entidades están sujetas de la misma forma, pero sí existe una amplia obligación.

Deben presentar el impuesto:

  • Sociedades mercantiles (SL, SA).
  • Asociaciones con actividad económica.
  • Fundaciones.
  • Otras entidades jurídicas.

Estas entidades deben cumplir siempre con los tiempos cuando se paga el impuesto de sociedades, independientemente de su tamaño o volumen de facturación.

Algunas organizaciones tienen un régimen especial, como ONG y asociaciones sin ánimo de lucro.

Aunque puedan estar parcialmente exentas, deben presentar el impuesto si cumplen ciertos requisitos. Esto implica que también deben conocer bien cuándo se paga el impuesto de sociedades para evitar incumplimientos.

Calcular correctamente el impuesto es clave para saber cuándo se paga el impuesto de sociedades y cuánto se debe abonar.

Una mala estimación puede generar diferencias importantes en la liquidación final.

La base imponible se obtiene a partir del resultado contable, aplicando ajustes fiscales. Esto incluye:

  • Ingresos.
  • Gastos deducibles.
  • Ajustes fiscales.

Estos ajustes permiten adaptar la contabilidad a la normativa fiscal vigente.

El tipo general en España es del 25% sobre la base imponible.

Sin embargo, existen tipos reducidos para:

  • Empresas de nueva creación.
  • Entidades con regímenes especiales.

Conocer el tipo aplicable es fundamental para calcular correctamente la cuota.

Las deducciones permiten reducir la cuota final. Algunas comunes son:

  • I+D+i.
  • Creación de empleo.
  • Inversiones.

Estas reducciones influyen directamente en el importe a pagar cuando llega el momento de cuando se paga el impuesto de sociedades.

Existen dos modelos principales que estructuran este impuesto.

El modelo 200 es la declaración principal. En él se liquida el impuesto total del ejercicio.

Es el documento clave para determinar definitivamente cuándo se paga el impuesto de sociedades. Su correcta cumplimentación evita errores que puedan derivar en sanciones.

El modelo 202 corresponde a los pagos anticipados. Estos se distribuyen durante el año fiscal. Sirven para adelantar parte del impuesto y evitar grandes pagos en la liquidación final.

Tener claro el calendario es fundamental para cumplir correctamente.

Las principales fechas son:

  • Abril: primer pago fraccionado.
  • Octubre: segundo pago fraccionado.
  • Diciembre: tercer pago fraccionado.
  • Julio: declaración anual (modelo 200).

Este calendario resume perfectamente cuándo se paga el impuesto de sociedades.

Una buena práctica es crear recordatorios internos para no olvidar ninguna fecha clave.

Si el ejercicio no termina el 31 de diciembre, los plazos cambian. En ese caso:

  • Se cuentan 6 meses desde el cierre.
  • Luego se añaden 25 días naturales para presentar.

Esto modifica directamente cuándo se paga el impuesto de sociedades en cada empresa.

No cumplir con los plazos tiene consecuencias importantes.

Si no se presenta a tiempo:

  • Se aplican recargos por retraso.
  • Puede haber sanciones económicas.

Estas penalizaciones aumentan cuanto más tiempo pase. Además, Hacienda puede iniciar procedimientos de comprobación.

Además de los recargos, Hacienda aplica intereses de demora sobre la cantidad pendiente. Esto incrementa el coste total del impuesto y afecta a la liquidez de la empresa.

Para evitar problemas, es fundamental conocer bien cuándo se paga el impuesto de sociedades y planificar con antelación.