115 modelo

115 modelo — Guía completa

Si eres autónomo o gestionas una empresa y pagas un alquiler por el local u oficina donde desarrollas tu actividad, el 115 modelo es un concepto que debes dominar. Este formulario es fundamental para cumplir con tus obligaciones fiscales ante Hacienda.

En esta guía, desglosaremos qué es exactamente, para qué sirve y los pasos necesarios para presentarlo sin errores. Además, para optimizar la gestión de tus documentos fiscales y evitar fallos en tus declaraciones, te recomendamos explorar herramientas como la factura electrónica, que simplifican enormemente el proceso.

El modelo 115 es una autoliquidación periódica (trimestral o mensual) que deben presentar los profesionales y empresas a la Agencia Tributaria. Su función es declarar e ingresar las retenciones que has practicado al pagar el alquiler de un inmueble urbano donde trabajas. En resumen, para saber qué es el modelo 115 debes entender cómo entregas a Hacienda el dinero que retiene el propietario en cada factura.

Entender para qué sirve el modelo 115 es clave para comprender la dinámica fiscal de los alquileres. Este modelo actúa como un anticipo del impuesto que tendrá que pagar el arrendador (el dueño del local). Cuando pagas la renta, no abonas el total al propietario; una parte, la retención, la “guardas” para ingresarla posteriormente a través del modelo 115 a la AEAT. Así, Hacienda se asegura el cobro adelantado de una parte de los impuestos del propietario.

Están obligados a presentar el modelo 115 todas aquellas personas físicas (autónomos), jurídicas (sociedades) y otras entidades que paguen alquileres por locales u oficinas y estén obligados a retener. Es decir, la obligación recae sobre el arrendatario (el inquilino), que utiliza el inmueble para desarrollar una actividad económica.

Es importante aclarar que no todos los alquileres exigen presentar este modelo. Principalmente, afecta a los alquileres de inmuebles urbanos destinados a actividades empresariales o profesionales, como pueden ser locales comerciales, oficinas, despachos o naves industriales.

La operativa es sencilla: el inquilino debe calcular la retención sobre la base imponible de la factura del alquiler que recibe. Ese importe retenido no se paga al propietario, sino que se aparta para ingresarlo trimestral o mensualmente en el modelo 115 a Hacienda. Posteriormente, el arrendador descontará esas cantidades ya ingresadas por el inquilino en su propia declaración anual de IRPF o Impuesto sobre Sociedades.

La retención es un porcentaje fijado por ley que el inquilino debe descontar del precio del alquiler antes de pagar al propietario. Este dinero retenido no pertenece al inquilino, sino que actúa como un recaudador para el Estado en nombre del dueño del inmueble.

La retención se aplica siempre sobre la base imponible de la factura del alquiler, es decir, sobre el importe del alquiler antes de sumarle el IVA. Actualmente, el tipo de retención general vigente es del 19%. Es crucial verificar el porcentaje vigente en cada momento para evitar errores.

modelo 115 aeat

Es importante saber cómo se llena correctamente el modelo 115 con precisión para evitar problemas con la AEAT. El formulario consta de varios apartados que deben reflejar la realidad de los pagos realizados durante el periodo. A continuación, indicamos las secciones principales.

En esta sección inicial, debes indicar tus datos identificativos como arrendatario: NIF, nombre y apellidos o razón social. También deberás especificar el ejercicio fiscal (el año) y el periodo (trimestre o mes concreto) al que corresponde la declaración que estás presentando.

Este es el apartado central del modelo 115. Aquí deberás indicar tres datos clave: el número total de perceptores (número de arrendadores a los que pagas), la suma total de las bases imponibles de los alquileres pagados en ese periodo, y el importe total de las retenciones practicadas sobre esas bases.

El resultado de la declaración será la cantidad total a ingresar a Hacienda, que debe coincidir con la suma de las retenciones que has practicado. Si no ha habido actividad sujeta a retención en el periodo, el resultado podría ser cero. Finalmente, se firma y se realiza la presentación telemática.

Hoy en día, presentar el modelo 115 es un proceso casi 100% digital. La Agencia Tributaria pone a disposición de los contribuyentes su Sede Electrónica para cumplir con esta obligación de forma rápida, segura y sin necesidad de desplazamientos físicos a las oficinas.

Para realizar la presentación electrónica, debes acceder a la Sede Electrónica de la AEAT. Es imprescindible tener un sistema de identificación válido, como certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve PIN. Una vez identificado, seleccionas el modelo 115 y rellenas los datos directamente en el formulario web.

Si el resultado de la declaración es “a ingresar”, la opción más cómoda es la domiciliación bancaria, siempre que la presentación se realice dentro de los plazos habilitados (habitualmente hasta 5 días antes del fin del plazo voluntario). Si se pasa esa fecha, deberás obtener un NRC (Número de Referencia Completo) a través de tu entidad bancaria para realizar el pago antes de finalizar la presentación online.

Respetar los plazos es fundamental para evitar recargos y sanciones. La frecuencia con la que debes presentar el 115 modelo depende de tu tipo de empresa y volumen de operaciones, pudiendo ser trimestral o mensual.

Es la modalidad más habitual para la mayoría de autónomos y pymes. Se presenta entre los días 1 y 20 de los meses de abril, julio, octubre y enero, correspondiendo a los trimestres naturales anteriores. Si el día 20 es inhábil, el plazo se extiende hasta el siguiente día hábil.

Las grandes empresas (con un volumen de operaciones superior a 6.010.121,04 euros anuales) y las entidades inscritas en el Registro de Devolución Mensual del IVA (REDEME) tienen la obligación de presentar el modelo mes a mes. El plazo es del día 1 al 20 del mes siguiente al periodo de liquidación correspondiente.

Aunque están relacionados, tienen propósitos diferentes. Mientras que el modelo 115 se utiliza para declarar e ingresar las retenciones de forma periódica, el modelo 180 es un resumen anual informativo. El modelo 180 se presenta en enero del año siguiente y debe recopilar toda la información declarada en los modelos 115 del ejercicio.

Cometer fallos en las declaraciones fiscales es más común de lo que nos gustaría. Algunos de los errores más habituales al gestionar este modelo incluyen:

  • Calcular la retención sobre el total de la factura (incluyendo el IVA) en lugar de hacerlo solo sobre la base imponible.
  • Aplicar un porcentaje de retención incorrecto o que ya no está vigente.
  • Presentar el modelo fuera de plazo, lo que genera automáticamente recargos.
  • Que los importes declarados en el 115 no cuadren con las facturas reales o con el posterior modelo 180 anual.
modelo 115 para que sirve

Para finalizar, resolvemos algunas de las dudas más habituales que suelen surgir a los contribuyentes sobre la presentación y gestión de este impuesto.

No. El modelo 115 se utiliza solo para declarar las retenciones a cuenta del IRPF o Impuesto sobre Sociedades. El IVA que pagas en la factura del alquiler es un impuesto distinto que se deduce y gestiona a través del modelo 303 de IVA.

La presentación fuera de plazo conlleva la aplicación de recargos por extemporaneidad por parte de Hacienda. La cuantía varía según el tiempo de retraso. Si detectas el olvido, lo más recomendable es presentarlo voluntariamente cuanto antes para que la penalización sea menor.

Esto es un problema importante. Sin una factura válida, no puedes justificar el gasto ni la retención practicada ante una inspección de Hacienda. Debes exigir siempre la factura a tu arrendador para cumplir con tus obligaciones fiscales y contables.

Sí, siempre y cuando el inmueble que alquilas se destine a tu actividad económica. La obligación de retener no depende de si el propietario es un particular o una empresa, sino del uso que le das al inmueble.

Existen excepciones donde no se practica la retención. Por ejemplo, no se aplica en alquileres de vivienda para empleados, cuando las rentas anuales a un mismo arrendador no superan los 900 euros, o en contratos de arrendamiento financiero (leasing).

Si durante un trimestre no has pagado ningún alquiler sujeto a retención, no tienes la obligación de presentar el modelo 115. Este modelo solo se presenta si ha habido retenciones efectivas durante el periodo en cuestión.

Si el error implica que has ingresado menos dinero del que debías, tendrás que presentar una declaración complementaria dentro del mismo ejercicio fiscal para abonar la diferencia. Si, por el contrario, ingresaste una cantidad superior, deberás solicitar una rectificación de autoliquidación y la devolución de ingresos indebidos a la AEAT.

Mantenerse al día con las obligaciones fiscales es esencial para la salud financiera de tu empresa. En InnoQubit, te ayudamos a digitalizar y optimizar tus procesos empresariales a través de soluciones integradas en Microsoft Dynamics 365 Business Central y APIs, para que puedas centrarte en lo que realmente importa: hacer crecer tu negocio.